maleta

Viaje a lo Desconocido

Unos meses atrás,  decidí comenzar  un viaje con destino “Lo Desconocido”.  Sentí en aquel momento que estaba preparado para comenzar la aventura ,  impulsado por la vitalidad, la pasión  y  la confianza.

Haciendo revisión de todo el material que podía necesitar para partir, me pude dar cuenta que los más importante no iba en la maleta, ni en una mochila, todo lo necesario lo llevaba dentro de mí,  experiencias vividas, conocimientos adquiridos, cualidades innatas, virtudes desarrolladas,  en un formato llamado “Actitud”.

El comienzo del  viaje fue todo un  descubrir,  todo era nuevo, interesante, divertido, apasionante,  lleno de sensaciones maravillosas que  me hicieron sentir  la plenitud  en su  mayor dimensión  de manera tangible y real, al identificar y reconocer esa misma sensación hace años  dentro del cuerpo.

Me pude dar cuenta,  que todo lo que me estaba sucediendo tuvo que ver al  poner en  acción lo que la intuición me decía con la superación de miedos que me tenían inmovilizado para realizar el viaje de mi vida.

Me pude dar cuenta, que la actitud me  hizo dar salto provocando  la  toma de  riendas de mi vida, y así  cambiando la dirección y sentido del camino que llevaba.

Fueron pasando los meses y el viaje continuaba,  todo fue  construir, evolucionar, compartir, aprender, con la sensación  que todo llegaba en su momento y lugar sin tener que hacer nada.  En todo el recorrido se fue forjando un pasado  lleno de recuerdos preciosos  que me conectan en este momento  con la Gratitud, gratitud a todas aquellas personas que me acompañaron en todo momento, aquellas personas que me abrieron las puertas de su mundo  y  me ofrecieron todo sin pedir nada a cambio.  “Amor a cambio de Amor”.

De regreso del viaje comenzó la reflexión de todo lo vivido y me llegaron  algunas  cuestiones … ¿Es así cómo deseo vivir?,  ¿Esta forma de vida va con mi filosofía?,  ¿Qué necesito para sostener esta sensación tan pletórica  en el tiempo?, las respuestas no llegaron en ese momento, he tenido que esperar y respirar todo lo vivenciado.

Desde este lugar y en este momento  me puedo dar cuenta de nuevo, que todas las preguntas que me hacía eran a futuro,  que precisamente esos pensamientos a futuro es lo que alimentaba  mis miedos en el pasado y se hacían grandes.

Siento que cada día soy diferente y  he descubierto en este viaje  que para poder saber cual es mi destino,  primero tengo que saber donde se encuentra mi punto de partida, para eso  necesito disminuir el nivel de acciones  y escucharme desde la mayor sinceridad y honestidad conmigo mismo.

Feliz Martes

 

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